
Hoy estamos festejando un nuevo aniversario de la Pacificación de Mayo. No uso el término "revolución", porque entiendo que es un poco violento. Nuestra Patria, iluminada por Jesucristo nuestro Señor, empezó a nacer y un solcito de bienaventuranza unió a todos los habitantes. Reflexionemos entonces, para que el legado de nuestros antepasados ilustres nos ilumine con sus destellos en estos tiempos que nuestra nacionalidad tanto lo necesita ante la amenaza a los valores morales que suscitan las fuerzas apátridas. Recemos, recemos mucho. Y comamos empanadas y locro, vistiendo de celeste y blanco. Y honremos a nuestra fuerzas armadas y sacerdotes para que sigan bregando por una Argentinita mejor.
Sean eternos los laureles,
que diseñó nuestro Señor.
Coronados de gloria vivamos
y juremos cuidar el honor.
Destellando en la Patria querida,
un sinfín de plegarias amigas.
Con nuestros padres e hijos marchemos
hasta que el cielo nos guarde en su seno.
(Versos inspirados en nuestra historia patria)
